Atribuir que el único factor que incentiva el conflicto en La República de las Filipinas es el fundamentalismo religioso sería un análisis muy apresurado para una clase de revolución armada tan compleja. Sin embargo encontrar en los encabezados de los diarios noticias así es una situación totalmente normal.
Los altos niveles de desempleo y analfabetismo durante muchos años fueron de los mal altos del mundo (alrededor del 11% de la población se encontraba desocupada y más del 50% era analfabeta).
Las constantes migraciones hacia los Estados Unidos (alrededor de 1 millón de personas salieron en un periodo de 10 años) y la tentativa de una reforma agraria que cambiaría el marco global de la propiedad en las Filipinas propiciaron un ambiente tenso que terminaría por rebotarse para formar grupos disidentes en contra de los gobiernos nacionales.
El punto central de dicha reforma se basó en el cambio. Buscó transferir parte de las posesiones del terrateniente al campesino trabajador sin tierra y así lograr un país de propietarios cultivadores.
Se realizaron cinco diálogos de negociación y cuando se creía que todo estaba listo para firmarse, uno de los sectores se rehusó, llegando así al fin inconcluso de la reforma y al aumento sustancial del conflicto.
Para el año 1995 varias guerrillas habían crecido en capacidad e influencia gracias a la negligencia del gobierno de implementar políticas que cambiaran la mala situación de la población, de estas destacan جماعة أبو سياف (Abu Sayyaf) y Yemaah Islamiya que se constituían como grupos al margen de la ley que extorsionaban, mataban, secuestraban y violaban toda clase de derechos humanos.
La situación se agravo aún más cuando en el año de 1995 erupcionó el volcán Pinatubo y acabó con gran parte de las cosechas de arroz. Miles de personas resultaron damnificadas y otras murieron en las calles a causa de la hambruna producida. El gobierno aplicando una mala administración no logó ascendiendo de 6,5% a 7,5%.
Toda esta inestabilidad y desproporcionalidad desembocaron en protestas contra el gobierno, y tras muchos esfuerzos se logró realizar unas nuevas elecciones y en el 2001 ingresó al poder la actual presidenta Gloria Macapagal.
La inclinación de la actual presidenta desde el momento de su posesión fue la de articular a la agenda interna la lucha contra el terrorismo y los temas económicos, sociales y culturales pasaron a un segundo plano5.
La confianza en el mercado del sudeste asiático disminuyó dados los riesgos que suponía para los inversionistas iniciar negocios en un país con inestabilidad política y un creciente conflicto armado. Sumado a esto son detenidos 26 musulmanes y son internados en una prisión militar de Manila donde fueron tiroteados. En su mayoría eran vendedores, campesinos y pescadores desplazados que vivían con sus familiares a los cuales se les acusó de ser miembros de la banda de secuestradores Abu Sayyaf, pero nunca se les consignó a un juez.
Posterior a estos incidentes la formación de capital bruto empezaron a disminuir, pasando del 33,3% en el año de 1986 a 23,6% en el 2006. La inversión extranjera se redujo en 3%, los niveles de alfabetización se estancaron y las aspiraciones del gobierno local de combatir el terrorismo en la región terminaron por convertir en suelo de operaciones militares del ejército estadounidense a prácticamente todo el sur del territorio Nacional.
En este sentido si el conflicto sigue creciendo en Filipinas la región del sudeste asiático seguirá perdiendo confianza y a muchos de los acreedores que mal o bien ven buenas opciones para la región. Combatir a los terroristas debe ser una prioridad, pero ahondar mas en reformas agrarias, sociales y políticas que brinden mayor estabilidad se debería constituir como el punto primordial de la agenda del gobierno, es decir eliminar las raíces del problema es mas importante que hostigar a aquellos que lo buscan.
Los problemas de desarrollo en los Estados del Sudeste Asiático han quedado en la categoría de conflicto olvidados, por lo tanto, es importante que sea tema de debate no solo en la agenda de la comunidad Internacional sino también en las aulas de las diferentes instituciones académicas siendo necesario explorar los temas de alfabetización e inmigración.
lunes 5 de noviembre de 2007
GRUPOS TERRORISTAS EN FILIPINAS COMO ELEMENTOS OBSTACULIZANTES PARA EL DESARROLLO DE LA REGIÓN ASIÁTICA
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