En Julio 4 de 2007 en la cumbre de Accra, Ghana, bajo el marco de la cumbre de La Unión Africana se planteó la idea de avanzar en la creación de un modelo de integración político y económico bastante ambicioso pero poco factible, los Estados Unidos de África.
Los ánimos de negociación de las partes involucradas son muy favorables pero primero será necesario integrar a los Estados internamente antes de poder avanzar en un modelo global de unión.
La problemática Africana no radica en la poca fortaleza institucional de los Estados o en conflictos entre los mismos, si no en un choque étnico y religioso inter-tribal que en el transcurso del tiempo ha causado la muerte de millones de personas.
Más recientemente se podrían atribuir la gran mayoría de problemas en el continente a la mala repartición que llevaron a cabo las potencias Europeas con respecto al territorio.
Cuando se analiza el mapa político Africano pareciera que se trasladara a los años 1940 en la segunda guerra mundial. Líneas perfectamente horizontales y verticales que definían qué le pertenecía a quién, es como si se observara un contexto permanente de conflicto.
Cuando la división se llevó a cabo, se obró sin tener en cuenta las pretensiones individuales de los pueblos que las habitaban. Se unieron bajo un mismo suelo tribus enemigas y al mismo tiempo se separaron clanes enteros, característicos y dominantes de la región.
Si bien los conflictos datan de hace muchos años, se han visto agudizados por las malas condiciones de vida de la región además de un permanente choque de culturas que buscan dominar las unas contra las otras.
En el marco institucional, se podría asegurar de manera generalizada que si bien la mayoría de los estados Africanos las poseen, estas son muy débiles y termina por prevalecer la organización particular de las tribus antes que la misma soberanía estatal. Esto conlleva consigo una gran problemática; no sería posible avanzar en un modelo de integración exitoso hasta que los conflictos internos de cada país se vean diezmados.
Existen alrededor de 1200 tribus africanas que conviven en forma pacífica en el continente. Su organización, precaria para unos, avanzada para otros es bastante alejada al modelo actual de Estado y por tal motivo cuentan con cierto grado de independencia en su forma de gobierno. En cuanto al sentido de pertenencia, juega un papel mucho más importante la sobrevivencia de las tribus que el mismo aparato que las agrupa, sus estados. Este es uno de los motivos principales por los que el campo de acción estatal se ve disminuido al tratar de unificarlas bajo un ente mayor.
Los esfuerzos para lograr unir a las tribus y exaltar un nacionalismo que conlleve a una unión de países está muy lejano de triunfar y de aquí se desprenden la mayoría de las complicaciones para realizar la creación de los Estados Unidos de África.
Si bien con la ronda de Accra se plantearon y dejaron para el análisis de los Estados varias estrategias para lograr unificar a los miembros de La Unión Africana bajo un mismo aparato de gobierno no fueron tenidos en cuenta las particularidades de cada una de las naciones partícipes, además que sus negociadores se han visto desprestigiados dado que para muchos existe un pasado negro de conflictos que causaron miles de muertes.
Los puntos que se trataron fueron los de infraestructura, desarrollo económico e integración política. En el primer punto se delegó al Fondo de Inversión Africano la creación del PAN-African Infraestructure Development Institute que con fondos privados y públicos se encargaría de desarrollar la infraestructura vial y comercial, motores primordiales para lograr un desarrollo económico en el mediano tiempo.
Para el desarrollo económico se propuso a Nigeria como el actor principal. Se planteó la creación de una mega autopista con un único peaje y que terminara por desembocar con la red de gasoductos de Namibia y finalmente la creación de un aeropuerto, con grandes hangares que perfilaran al África con el contexto globalizado actual.
Y como ultimo punto, y el más importante para el estudio de este caso está el marco de integración político. Los Estados miembros acordaron en apoyarse mutuamente cuanto fuese necesario para consolidar el proyecto de la creación de la Federación de los Estados Africanos y reunirse nuevamente para empezar las negociaciones macro sobre las cuales se podría construir.
Sin embargo, han transcurrido 3 meses desde la cumbre y en el África se han desarrollado 4 conflictos de escala mediana, ninguno de ellos entre Estados, todos a manera tribal. Lo que podría permitir asegurar que no es necesario unificar al África en un súper Estado y que el tan llamado proyecto de los Estados Unidos del África es un acto fallido, aún antes de su puesta en marcha.
Los ánimos de negociación de las partes involucradas son muy favorables pero primero será necesario integrar a los Estados internamente antes de poder avanzar en un modelo global de unión.
La problemática Africana no radica en la poca fortaleza institucional de los Estados o en conflictos entre los mismos, si no en un choque étnico y religioso inter-tribal que en el transcurso del tiempo ha causado la muerte de millones de personas.
Más recientemente se podrían atribuir la gran mayoría de problemas en el continente a la mala repartición que llevaron a cabo las potencias Europeas con respecto al territorio.
Cuando se analiza el mapa político Africano pareciera que se trasladara a los años 1940 en la segunda guerra mundial. Líneas perfectamente horizontales y verticales que definían qué le pertenecía a quién, es como si se observara un contexto permanente de conflicto.
Cuando la división se llevó a cabo, se obró sin tener en cuenta las pretensiones individuales de los pueblos que las habitaban. Se unieron bajo un mismo suelo tribus enemigas y al mismo tiempo se separaron clanes enteros, característicos y dominantes de la región.
Si bien los conflictos datan de hace muchos años, se han visto agudizados por las malas condiciones de vida de la región además de un permanente choque de culturas que buscan dominar las unas contra las otras.
En el marco institucional, se podría asegurar de manera generalizada que si bien la mayoría de los estados Africanos las poseen, estas son muy débiles y termina por prevalecer la organización particular de las tribus antes que la misma soberanía estatal. Esto conlleva consigo una gran problemática; no sería posible avanzar en un modelo de integración exitoso hasta que los conflictos internos de cada país se vean diezmados.
Existen alrededor de 1200 tribus africanas que conviven en forma pacífica en el continente. Su organización, precaria para unos, avanzada para otros es bastante alejada al modelo actual de Estado y por tal motivo cuentan con cierto grado de independencia en su forma de gobierno. En cuanto al sentido de pertenencia, juega un papel mucho más importante la sobrevivencia de las tribus que el mismo aparato que las agrupa, sus estados. Este es uno de los motivos principales por los que el campo de acción estatal se ve disminuido al tratar de unificarlas bajo un ente mayor.
Los esfuerzos para lograr unir a las tribus y exaltar un nacionalismo que conlleve a una unión de países está muy lejano de triunfar y de aquí se desprenden la mayoría de las complicaciones para realizar la creación de los Estados Unidos de África.
Si bien con la ronda de Accra se plantearon y dejaron para el análisis de los Estados varias estrategias para lograr unificar a los miembros de La Unión Africana bajo un mismo aparato de gobierno no fueron tenidos en cuenta las particularidades de cada una de las naciones partícipes, además que sus negociadores se han visto desprestigiados dado que para muchos existe un pasado negro de conflictos que causaron miles de muertes.
Los puntos que se trataron fueron los de infraestructura, desarrollo económico e integración política. En el primer punto se delegó al Fondo de Inversión Africano la creación del PAN-African Infraestructure Development Institute que con fondos privados y públicos se encargaría de desarrollar la infraestructura vial y comercial, motores primordiales para lograr un desarrollo económico en el mediano tiempo.
Para el desarrollo económico se propuso a Nigeria como el actor principal. Se planteó la creación de una mega autopista con un único peaje y que terminara por desembocar con la red de gasoductos de Namibia y finalmente la creación de un aeropuerto, con grandes hangares que perfilaran al África con el contexto globalizado actual.
Y como ultimo punto, y el más importante para el estudio de este caso está el marco de integración político. Los Estados miembros acordaron en apoyarse mutuamente cuanto fuese necesario para consolidar el proyecto de la creación de la Federación de los Estados Africanos y reunirse nuevamente para empezar las negociaciones macro sobre las cuales se podría construir.
Sin embargo, han transcurrido 3 meses desde la cumbre y en el África se han desarrollado 4 conflictos de escala mediana, ninguno de ellos entre Estados, todos a manera tribal. Lo que podría permitir asegurar que no es necesario unificar al África en un súper Estado y que el tan llamado proyecto de los Estados Unidos del África es un acto fallido, aún antes de su puesta en marcha.

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